Análisis del Examen MIR 2025: ¿Qué cambió este año?

El MIR 2025 ya pasó, pero la conversación está más viva que nunca. Si eres médico, estudiante o simplemente alguien que sigue de cerca el sistema de salud en España, sabrás que este examen es el evento del año.

Tras meses de encierro y miles de simulacros, los aspirantes se enfrentaron a una prueba que dejó muchas sorpresas. Vamos a analizar qué pasó realmente en esta convocatoria.

¿Cómo fue el nivel de dificultad este año?

La sensación general al salir del examen fue de desconcierto. No es que fuera «imposible», pero sí fue muy diferente.

Google y las redes sociales se llenaron de comentarios sobre la complejidad de las preguntas. Este año, el Ministerio decidió apostar por un examen mucho más clínico.

Ya no basta con memorizar datos puros de libros antiguos. Ahora, el MIR te obliga a pensar como si ya estuvieras en la urgencia de un hospital.

Menos teoría y mucha más imagen

Una de las grandes claves del MIR 2025 fue el peso de la iconografía. Las primeras preguntas, las que van acompañadas de imágenes, fueron decisivas.

Vimos mucha radiología y electrocardiogramas que exigían una gran precisión. Esto nos dice algo claro: el futuro del examen es visual.

Si te estás preparando para el 2026, tu mejor amigo debe ser el atlas de imágenes clínicas. Ya no es un «extra», es obligatorio para sacar una buena neta.

Las asignaturas que «dominaron» el examen

Como siempre, Digestivo y Cardiología llevaron la voz cantante. Son el corazón del temario y donde se suelen ganar o perder las plazas.

Sin embargo, hubo un invitado inesperado: la Salud Mental. Las preguntas de Psiquiatría fueron más profundas que en años anteriores.

También vimos un enfoque interesante en Geriatría. Esto tiene sentido, ya que nuestra población envejece y el sistema MIR busca médicos preparados para esa realidad.

El caos de las impugnaciones

Febrero fue un mes de tensión absoluta por las impugnaciones. ¿Por qué hubo tantas este año?

Básicamente, porque algunas preguntas eran «tramposas» o estaban mal redactadas. Hubo mucha polémica con Ginecología y Farmacología.

Muchos opositores lucharon por anular preguntas que tenían dos respuestas correctas o que directamente no tenían ninguna lógica científica. En el MIR, una sola pregunta anulada puede hacerte subir o bajar 300 puestos en el orden de elección.

Hablemos de plazas: ¿Dónde están los huecos?

Este 2025 hubo un esfuerzo por aumentar las plazas en Medicina de Familia. Es la especialidad que más necesita el país, aunque no siempre es la más elegida por los números altos.

Por otro lado, Dermatología y Cirugía Plástica siguen siendo las «joyas de la corona». Se agotaron en un abrir y cerrar de ojos, como ya es costumbre.

Lo importante aquí es que, independientemente del número, siempre hay una plaza esperando para quien tiene vocación.

Consejos de oro si te presentas en 2026

Si vas a por todas el año que viene, apunta estos consejos basados en lo que vimos hace unos meses:

  • No te obsesiones con los detalles raros: El examen es clínico. Céntrate en cómo tratar al paciente.
  • Entrena la vista: Mira fotos de casos reales todos los días.
  • Cuida tu salud mental: El MIR 2025 demostró que el cansancio juega malas pasadas en las últimas preguntas.
  • Haz muchos simulacros: La gestión del tiempo fue el mayor enemigo de muchos este año.

Conclusión: Un examen para médicos de verdad

En resumen, el MIR 2025 ha sido una prueba de resistencia y criterio clínico.

Para los nuevos residentes: ¡Enhorabuena! Para los que siguen estudiando: El camino es duro, pero la recompensa de ayudar a los demás vale cada segundo de esfuerzo.

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